09
Abr

Cómo gestionar la incertidumbre laboral

Los entornos de trabajo sufren cambios constantes y los profesionales pueden sentirse perdidos. Estos cambios propician la aparición de la incertidumbre laboral, que ataca cuando no nos sentimos cómodos con nuestro presente y no sabemos qué será de nuestro futuro.

Según la consultora McKinsey, los millennial tendrán de media unos 11 puestos de trabajo en toda su vida. Este dato da una idea de la inestabilidad en la que nos vemos inmersos. Por ello, resulta cada vez más necesario gestionar la incertidumbre en el ámbito profesional.

En Tech Executive Search, como expertos en RRHH y headhunting, creemos que es importante gestionar la incertidumbre laboral para poder explotar las capacidades de cada profesional.

La incertidumbre es el miedo al futuro o a no poder controlar lo que está a punto de suceder. En el caso de los entornos de trabajo, la incertidumbre laboral dificulta la toma de decisiones, ralentizando todos los procesos. Además, esta inseguridad empeora la imagen que el profesional tiene de sí mismo, entorpeciendo así la búsqueda de nuevos empleos.

Consejos para gestionar la incertidumbre laboral

Escapar por completo de la incertidumbre es imposible, puesto que es endémica en el mundo laboral. Sin embargo, es fácil gestionarla para disminuir sus efectos negativos.

  • Identifica su origen. Antes de plantearte luchar contra la incertidumbre, debes tener claro qué la provoca. Pregúntate si te sientes cómodo en tu puesto de trabajo, si crees que eres productivo o si te consideras un activo de valor en la organización. Valora todo lo que has conseguido en tu puesto y no dejes que un error te haga creer que no eres profesional.
  • Sé flexible. Seguramente te esfuerzas en tenerlo todo bajo control para anticipar tu futuro, pero eso no siempre es posible. Existen factores que se nos escapan y, por ello, debes mantener una actitud flexible y adaptarte a lo que pueda suceder. Evita tratar de controlar de forma exhaustiva todo lo que sucede a tu alrededor.
  • No te anticipes. Debes evitar hacer predicciones sobre qué sucederá en un futuro. Tu estado de ánimo puede deformar la realidad y, si no cumples con tus propias expectativas, la frustración que se generará será muy grande. La presión en el puesto de trabajo y el proceso de búsqueda de empleo depende en gran medida de cómo te gestiones.
  • Comunícate con tu equipo. Seguro que tienes compañeros de trabajo en los que confías. Al  formar parte de la plantilla de la misma empresa entenderán cómo te sientes y podrán aconsejarte en relación a tu futuro. Sin embargo, debes limitar el tiempo que inviertas en hablar de tus incertidumbres para que no se conviertan en el centro de tus pensamientos.
  • Reinvéntate. Si la incertidumbre laboral te está venciendo, nunca es tarde para reciclarse. Fórmate en cualquier materia similar a la que ya dominas para conseguir un empleo de más calidad. Tampoco es desaconsejable modificar por completo tu carrera profesional y elegir un trabajo distinto al que tenías anteriormente. Nunca se sabe si puedes tener talento para llevar a cabo otro tipo de tareas.

El entorno VUCA en las empresas

Uno de los elementos que más contribuye a generar inseguridad en los profesionales es el entorno VUCA. Toda empresa está inmersa en este entorno, caracterizado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. El marco VUCA nace a raíz de los cambios del sector laboral a los que las empresas deben adaptarse. En este sentido, el ámbito empresarial puede ser muy intrincado, cosa que empeora la productividad y las rutinas de las organizaciones.

  • Volatilidad. Esta característica de los entornos laborales se define por el aumento de los ritmos de cambio a los que todo profesional se debe enfrentar. La volatibilidad es el antónimo de la estabilidad.
  • Incertidumbre. Tal y como decíamos antes, no todo puede estar bajo nuestro control. Así lo demuestra la incertidumbre que se asienta en la mayoría de entornos de trabajo, caracterizada por la falta de previsibilidad de lo que pudiera suceder.
  • Complejidad.  La complejidad provoca gran confusión en las organizaciones. El gran número de estímulos y de conocimientos que deben tenerse para comprender el mundo acaban por agotar a todo profesional. Por ello, es importante perseguir la simplicidad y la claridad a la hora de ejecutar tareas.
  • Ambigüedad. Este elemento dificulta la comprensión de las relaciones entre los elementos del entorno de trabajo. Cualquier suceso puede tener distintas interpretaciones según el punto de vista. Por ello, es posible que lo que creemos entender acabe convirtiéndose en algo confuso.

Todas estas características definen el entorno laboral, pero no a ti como profesional. El escenario en el que desarrollas tu actividad condiciona tu estado de ánimo, pero debes diferenciarte de tu empresa. Empieza a darle valor a tus propias virtudes y aprende de tus errores. Conoce tus puntos débiles y distingue tus defectos de los de la organización en la que trabajas. Siguiendo estos pasos, te será más fácil deshacerte de la carga que resulta la incertidumbre laboral.