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Oct

Qué es el autosabotaje profesional y cómo podemos evitarlo

Tener un mal día en el trabajo es algo natural. De hecho, en más de una ocasión seguro que has pensando que no puedes cumplir con tus obligaciones. Esto puede ser un síntoma evidente del autosabotaje profesional, y es que a veces somos nuestro peor enemigo. Llega el momento de abandonar estas actitudes negativas y por ello dedicamos este artículo a tratar de ayudarte. ¡Recuerda que mantener una mentalidad positiva puede evitarte muchos problemas!

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Tal y como dice el propio concepto de autosabotaje profesional, se trata de una carga que nos imponemos nosotros mismos. Viene impulsado por nuestra propia personalidad combinada con factores externos y puede provocar que perdamos el interés en nuestro trabajo. Esto es extremadamente peligroso, puesto que sin interés difícilmente ofreceremos un servicio calidad.

Por qué caemos en el autosabotaje profesional

El modo más habitual de ponernos trabas a nosotros mismos es procrastinar. ¿Cuándo sucede esto? Una de las razones más habituales es la acumulación de tareas. Cuando echamos un vistazo al calendario y vemos que no llegamos al objetivo la ansiedad nos vence. Por ello, es muy importante organizarse bien y completar las tareas una por una siempre que sea posible.

En relación al exceso de trabajo, la mala priorización de actividades pendientes también potencia el autosabotaje profesional. Si dedicamos más tiempo a aquellas tareas sencillas que podemos realizar en cualquier momento, las más difíciles quedarán en el tintero. De hecho, lo más inteligente es priorizar todo aquello que solo tú puedas resolver. Así evitarás que se generen cuellos de botella si, por lo que sea, no puedes acudir a tu puesto de trabajo. ¡Ten en cuenta tus habilidades y las de tus compañeros para priorizar las tareas!

Recuerda que si algo no tiene solución no es un problema. Esto no significa que no vaya a afectarte negativamente, pero no hay que dedicar ni un segundo a algo que no puedes resolver. Así, es más práctico tratar de centrar esfuerzos en todo aquello que sí es posible cambiar y solucionar. Hay que dejar de lado aquellos objetivos inalcanzable que nos fijamos a la hora de trabajar. En conclusión, las metas deben ser realistas.

La motivación, por otro lado, puede ser un factor positivo o un gran escollo. Si las tareas que realizamos no nos motivan es probable que acabemos cometiendo este autosabotaje profesional. En este sentido, nos topamos con el concepto de Employee Experience o tu propia percepción de la organización para la que trabajas. Si la empresa te trata bien es más fácil que todo salga bien. Por ello, te recomendamos no permanecer durante mucho tiempo en un puesto de trabajo que no te hace feliz siempre que esto sea posible.

Qué debes evitar para no acabar con tu propia carrera

Hay una serie de actitudes que debes evitar para no caer jamás en el autosabotaje profesional:

  • Rutina y malos hábitos. Sabemos que garantizar el dinamismo día a día es difícil, pero la rutina puede ser un obstáculo importante. Los malos hábitos nacen precisamente de esta rutina, puesto que si no se corrigen pronto acabarán por establecerse como algo normal. Por ello, cuando percibas que no estás dando lo mejor de ti tómate unos segundos y piensa cómo mejorar. Realizar este ejercicio periódicamente te ayudará a garantizar la calidad de tu trabajo y tu propia salud mental.
  • Baja autoestima. La autoestima es un factor fundamental para facilitar la motivación y el buen funcionamiento laboral. Es necesario buscar herramientas para potenciar este aspecto con el fin de valorarnos como merecemos. Aunque sabemos que conseguir una alta autoestima no es fácil, creemos fervientemente que es algo directamente relacionado con la calidad del trabajo. Ten en cuenta, además, que la baja autoestima suele generar una sensación de impotencia ante los desafíos.
  • Actitudes pasivas. En ocasiones, optamos por mantener una actitud pasiva y esperar que nos apoyen en todo momento. Esto suele impedir una correcta evolución profesional, ya que siempre dependeremos de alguien para trabajar. Para solucionar esto es recomendable esforzarse para mantener una actitud proactiva, ¡pero eso no significa que tengas que rechazar la ayuda de tu equipo!

 

El autosabotaje profesional es algo relativamente común. Como hemos visto, existen varias razones por las que podemos potenciarlo sin quererlo. Sin embargo, con voluntad y esfuerzo podemos evitar este escollo con relativa facilidad. ¡Todo depende de cómo nos tomemos el día a día en nuestro puesto de trabajo!